
Contexto socioeconómico
02/2010
Restringido por el descenso de la producción de hidrocarburos desde 2006, y en 2008 por la contracción de la producción agrícola, el crecimiento se frenará moderadamente en 2009. Los ingresos petrolíferos extra-presupuestarios acumulados durante los últimos años en el Fondo de Regulación de Ingresos darán a las autoridades los medios para llevar a cabo una política para contrarrestar los ciclos. A pesar del bajón del mercado petrolífero, pueden continuar con el programa de inversiones estatal (infraestructuras y vivienda) y apoyar la actividad no petrolífera. El sector de la construcción y las obras públicas es el motor de crecimiento principal. Pero la prohibición sobre los créditos al consumo en julio afectará al consumo doméstico, afectando especialmente a las ventas mayoristas y minoristas. El descenso de la demanda extranjera, que ya era evidente en 2008, ha seguido afectando a la producción de petróleo y frenando el ritmo general de crecimiento de la economía. En 2010, la recuperación será moderada. No se espera un rebote drástico de la producción de hidrocarburos, cosa que dependerá de la recuperación de la demanda global y en particular de la demanda europea de gas. Excluyendo el petróleo, la actividad debería seguir creciendo a un ritmo respetable, sustentada todavía por el gasto público.
La caída de los ingresos del petróleo y la política fiscal expansionista aumentarán los déficits públicos en 2009 y 2010. Pero a menos que se produzca una caída prolongada de los precios del barril, las reservas del Fondo de Regulación de Ingresos deberían ser suficientes para cubrir los déficits a medio plazo. El país también tiene una deuda pública muy baja, lo cual le da algo de margen de maniobra. A pesar del descenso de las exportaciones y la emergencia de un déficit por cuenta corriente en 2009, la posición financiera externa sigue siendo sólida. Una política activa de reducción de la deuda externa mediante la prohibición de pedir préstamos en el extranjero y la devolución anticipada de la deuda reprogramada ha reducido los coeficientes de endeudamiento a niveles muy bajos. Las reservas de divisas oficiales son elevadas, lo cual limita el riesgo de una crisis de liquidez.
El entorno político es continuista tras la reelección del Presidente Bouteflika en abril de 2009. La situación de seguridad ha mejorado, aunque seguirá siendo posible sufrir ataques esporádicos del grupo islamista radical Al Qaeda, y esto podría tener un efecto desestabilizador, aunque limitado, sobre la actividad económica, especialmente las inversiones. En términos de políticas económicas se ha producido un fortalecimiento de las medidas proteccionistas frente a los inversores extranjeros y las importaciones que son desfavorables a corto plazo para el entorno empresarial y a largo plazo para el desarrollo de la economía. Estas medidas se adoptaron a finales de julio en virtud de la Ley Complementaria de Presupuestos de 2009. Sin embargo, las empresas se beneficiarán del cambio del fin de semana de viernes y sábado en lugar de jueves y viernes, pensado para facilitar los negocios con el extranjero.
fuente: Coface
