
Contexto socioeconómico
02/2010
Gracias a un tipo de cambio fijo y a la implementación de reformas en áreas importantes, como el sistema financiero, el país consiguió un fuerte crecimiento en los últimos años con poca inflación. El consumo privado estimulado por el aumento de los sueldos reales y una expansión del crédito impulsaron la economía en 2008. En 2009, la inversión en infraestructuras probablemente estimulará la construcción, y se espera que el consumo se frene moderadamente. Sin embargo, se ha previsto una marcada ralentización económica debido a la contracción de los mercados exportadores, la subida de los tipos de interés y el acceso limitado a la financiación. Los envíos de dinero de los trabajadores inmigrantes, de los cuales el país depende mucho, probablemente sufrirán por la ralentización que afecta a las economías occidentales.
La política de estímulo fiscal seguida por el gobierno, la fuerte demanda doméstica y los precios más elevados de la energía y los alimentos han ido acompañados de un aumento inquietante del déficit de cuentas corrientes, que podría ser difícil de cubrir en el contexto actual. Aunque las importaciones ahora van a la baja, seguirán sobrepasando las exportaciones con un amplio margen. Aunque reforzadas por las ganancias en productividad, las ventas en el extranjero aún carecen de diversificación (los metales básicos, los productos minerales y la madera representan casi la mitad del total de exportaciones) y siguen dependiendo de las tendencias de los precios mundiales. Conseguir un crecimiento más equilibrado y más fuerte dependerá de los progresos de las reformas estructurales, que incluyen la reestructuración y privatización corporativas, la mejora del entorno empresarial, la reducción de los impuestos sobre la mano de obra y la reforma fiscal.
A pesar del Acuerdo de estabilización y asociación concluido con la Unión Europea en junio de 2008, el riesgo político sigue siendo elevado y el país sigue sufriendo una extensa fragmentación institucional y étnica. Una vez más, podrían producirse retrasos en los cambios estructurales necesarios, especialmente en el nivel constitucional.
fuente: Coface
