
Contexto socioeconómico
11/2010
El dinamismo de la economía brasileña se ha reducido en relación al fuerte ritmo de crecimiento que se registraba a inicios del 2010. En cualquier caso, se espera un repunte ya que tanto los incrementos de renta como la fuerte expansión del crédito sirven de sostén al consumo privado. Los grandes proyectos de infraestructuras deberían ayudar a elevar nuevamente las tasas de crecimiento en los próximos años. Se espera que la inflación ronde el objetivo marcado del 4,5% en los dos próximos años, en un contexto en el que la situación del mercado laboral se mantendrá tensa y en el que se disiparán los efectos en los precios de la significativa y reciente apreciación de la moneda.
El banco central ha puesto freno al ciclo de ajuste monetario que se inició en la primavera y ha intervenido para prevenir un mayor fortalecimiento del real. El resto de estímulos monetarios inyectados durante la crisis global deberían ser retirados rápidamente para sofocar las crecientes presiones inflacionistas. El consumo público se vio inflado con vistas a las elecciones presidenciales. Dada la situación cíclica, los estímulos fiscales también deberían ser retirados lo antes posible. Finalmente también sería útil aumentar la predictibilidad de los ajustes fiscales.
fuente: OCDE-OECD
