
Contexto socioeconómico
04/2010
En 2009, la actividad económico sufrió la caída de los precios internacionales del petróleo y los minerales (diamantes, cobre, cobalto). En 2010, el crecimiento debería verse estimulado por una recuperación de las exportaciones de las materias primas y por la reanudación de la inversión extranjera directa en minería y en los sectores de la construcción y la ingeniería civil. La producción de cobre y cobalto debería progresar gracias a los esfuerzos inversores de los últimos años, aunque el sector seguirá enfrentándose al agotamiento progresivo de las reservas. Se espera que la producción de hidrocarburos siga reduciéndose debido al envejecimiento de los pozos de petróleo y a las inversiones insuficientes en el sector. Por otro lado, la actividad económica se verá sustentada por los proyectos de infraestructuras públicas financiados por el Exim Bank de China. Las telecomunicaciones también mostrarán una recuperación gracias a la conexión prevista con el Cable de Internet Submarino de África Occidental (WASP). El sector agrícola (45% del PIB) seguirá beneficiándose de la rehabilitación del transporte y las infraestructuras de suministro de agua posteriores al conflicto. El desarrollo del sector forestal, sin embargo, seguirá viéndose afectado por la larga distancia entre los bosques y el puerto de Matadi. Finalmente, los trabajos de construcción de la presa hidroeléctrica de Inga, retrasada varias veces, deberían empezar en 2010 principalmente gracias al compromiso de la empresa energética sudafricana ESKOM. Aunque está bajando, la inflación seguirá siendo elevada, de alrededor del 25%, debido a las deficiencias continuadas de las infraestructuras de transportes y al aumento del gasto público relacionado con la guerra en Kivu, al este del país. En este contexto, la dolarización de la economía será más intensa, y las divisas representan ya el 90% de la masa monetaria en circulación.
Las cuentas públicas seguirán viéndose socavadas por el gasto público y se verán influenciadas por las elecciones generales previstas para 2011. El déficit actual, agravado por las importaciones de bienes de capital relacionadas con las inversiones, debería quedar parcialmente cubierto por las inversiones extranjeras directas, que se espera que aumenten en 2010. Además, las instituciones internacionales deberían reafirmar su apoyo tras varios años de descenso de la ayuda internacional debido a la guerra civil. A partir de finales de 2008 el país pudo acceder a la línea de financiación del FMI para combatir los impactos exógenos, permitiéndole reconstituir rápidamente sus reservas de divisas. La cancelación total de la deuda prevista dentro del marco de los programas HIPC (iniciativa para los países altamente endeudados) y MDRI (iniciativa multilateral de alivio de la carga de la deuda) pero interrumpida en 2006 parece haber vuelto a encarrilarse tras una misión del FMI a la RDC a finales de 2009. El FMI ha aprobado el acuerdo revisado de un préstamo problemático contraído por la RDC con China y que había constituido un obstáculo para cualquier cancelación de la deuda de la RDC con instituciones internacionales. El nuevo acuerdo reduce a 6 mil millones los préstamos de China (frente a los 9 mil millones iniciales) y prevé un período de gracia de 25 años antes de poderse reclamar la garantía del Estado de la RDC.
A pesar de la inesperada acción conjunta de la RDC y Ruanda a principios de 2009 contra las fuerzas rebeldes Tutsis del CNDP (Congreso Nacional para la Defensa del Pueblo) y los rebeldes Hutus del FDLR (Fuerzas de Liberación de Ruanda), los Hutus siguen contribuyendo a la inestabilidad en Kivu, al este del país. El Líder Tutsi del CNDP, Laurent Nkunda, fue arrestado, y una gran parte de los miembros del CNDP se integró al ejército ordinario de la RDC, pero las tropas del CNDP reciben refuerzos periódicamente de las fuerzas rebeldes de la vecina Burundi. Además, la violencia del ejército de la RDC, el FDRC, contra las poblaciones civiles hicieron que las fuerzas de las Naciones Unidas, MONUC, se retiraran de la operación militar Kamia que tenía la intención de mejorar la situación de seguridad en Kivu. En este contexto, la continuación de las negociaciones de Nairobi, iniciadas entre la RDC y el CNDP bajo la supervisión del presidente anterior de Nigeria Olegu Obasanjo, es crucial para finalizar la guerra en Kivu y evitar la propagación de los problemas alrededor de la zona de los Grandes Lagos. A pesar del nuevo despliegue de la Misión de Observación de la ONU (MONUC), presente desde 2003 y que pretende aumentar su número hasta 20.000 efectivos, sigue existiendo un riesgo crítico de crisis humanitaria.
fuente: Coface
