
Contexto socioeconómico
02/2010
Tras tres años de una fuerte expansión de alrededor del siete por ciento, se espera que la economía se frene durante los años fiscales de 2008/09 y 2009/10. Los signos de la ralentización económica empezaron a aparecer durante el segundo trimestre de 2008. El bajón económico y la crisis crediticia a nivel mundial podría afectar a las inversiones extranjeras directas, las exportaciones, los envíos de trabajadores expatriados, el turismo, y el tráfico del Canal de Suez en 2009. En este contexto, el gobierno ha tomado medidas para estimular el crecimiento, incluido un aumento del presupuesto de inversión en infraestructuras, la cancelación de impuestos sobre las exportaciones, y el aplazamiento de los planes de cancelar los subsidios para la electricidad y el gas natural para fábricas de cemento y petroquímicas, grandes consumidoras de energía. Se espera que los aumentos de sueldo de los funcionarios acordados en mayo de 2008, el mantenimiento de los subsidios y el descenso de los precios de las materias primas básicas reafirme el consumo doméstico. El gobierno se ha comprometido a mejorar el entorno empresarial. El índice de pago Coface para las empresas egipcias se ha mantenido en niveles relativamente satisfactorios, por debajo de la media mundial, desde 2006. El bajón económico, sin embargo, podría provocar retrasos más frecuentes en los pagos.
No se espera que el déficit comercial empeore en 2009, con la contracción de las importaciones atribuible al debilitamiento de la demanda doméstica y una bajada de los precios de las materias primas básicas que es probable que compense el bajón de las exportaciones derivado del descenso de la demanda extranjera y los precios del petróleo. Es probable que se reduzca el superávit de las partidas invisibles como resultado del descenso de los ingresos del turismo y del Canal de Suez, así como los envíos de dinero de los trabajadores expatriados, lo cual dará pie a la emergencia de un déficit de cuentas corrientes. Las inversiones extranjeras directas, aunque están descendiendo drásticamente, probablemente cubrirán las necesidades financieras del país. Además, Egipto se beneficia de unos niveles de reservas de divisas satisfactorios que protegen al país de una crisis de liquidez a corto plazo.
Se espera que el aumento del gasto para el estímulo económico amplíe el déficit del sector público a pesar de las reducciones de los subsidios derivadas mecánicamente del descenso de los precios de las materias primas básicas. El gobierno ha aplazado las medidas para limpiar las finanzas del sector público, que notablemente implicarían nuevas privatizaciones y cancelaciones de subsidios dirigidos a reducir gradualmente una deuda gubernamental que sigue siendo excesiva. Las presiones políticas y los riesgos de una explosión social tienden a limitar la capacidad del gobierno de implementar algunas reformas. Con unos conflictos regionales y una pobreza que tiende a reforzar los movimientos islamistas opositores, los dirigentes parecen empeñados en mantener a raya el clima social en el período previo a las elecciones presidenciales de 2011. Pero el malestar político sigue siendo una posibilidad.
fuente: Coface
