
Contexto socioeconómico
06/2010
La actividad económica debería disminuir para iniciar un repunte suave en 2010, tras haber bajo bruscamente en todos los sectores en 2009 - con la excepción de los servicios agrícolas y financieros - atribuible a la recesión en Estados Unidos, país del cual el país sigue dependiendo en gran medida para las exportaciones y los envíos de dinero de los expatriados. El crecimiento se verá débilmente apoyado por el consumo doméstico tras una ligera mejora de los puestos de trabajo y las transferencias así como las inversiones de las compañías, gracias a un entorno económico menos adverso y un relajamiento de las condiciones financieras. El aumento del gasto público se mantendrá bajo control por la necesidad de cumplir los compromisos del FMI. Además, la inflación debería mantenerse limitada (por debajo del 2%), sobre todo debido a la contención de la demanda doméstica.
La contracción de la actividad en 2009 hizo aumentar el déficit fiscal y el objetivo del gobierno para 2010 es reducirlo, pero será difícil combinar determinadas restricciones sobre el gasto centrándose en programas sociales como Red Solidaria. Mientras que se espera que la deuda pública aumente hasta un 57% del PIB en 2010, el Acuerdo de derecho de giro de 800 millones de dólares acordado en septiembre de 2009 con el FMI debería tranquilizar a los mercados financieros.
Con la recuperación, aunque sea modesta, volverá a aumentar el déficit comercial. Esto se explica por el repunte del consumo privado y las inversiones, que provoca un aumento de las importaciones, que a su vez depende de las compras de petróleo a un coste más elevado. El crecimiento de las importaciones será mayor que el de las exportaciones, lo cual derivará principalmente de la industria ligera y las unidades de montaje (maquilas). Además, el ligero aumento de los envíos de dinero de los expatriados y de los ingresos del turismo no compensarán el aumento de las repatriaciones de dividendos de las compañías extranjeras. El resultado es un empeoramiento del déficit por cuenta corriente, cubiertos muy parcialmente por la inversión extranjera directa. El uso de los préstamos para una gran parte del saldo será bajo condiciones ligeramente más favorables que las establecidas durante la reciente crisis financiera internacional y se espera que los coeficientes de endeudamiento externo se mantengan estables.
Por último, el sector bancario, reforzado desde la adquisición de los bancos locales más importantes por Bancolombiano, HSBC y Scotiabank, ha salido airoso de la crisis mundial. Sigue estando bien capitalizado y con liquidez, pero se debe aumentar la supervisión bancaria.
El trabajo del Presidente Mauricio Funes, que ha tomado una línea pragmática de centro-izquierda, y el de su gobierno, en poder desde junio de 2009, se complica por la ausencia de una mayoría parlamentaria (su partido, el FMLN, solo cuenta con 35 escaños del total de 84). La fuerte oposición del partido de la derecha, Arena, que ocupó el poder durante 17 años, y la necesidad de formar alianzas dificulta la gestión política e impide que progresen los programas sociales, especialmente en las áreas de la educación, destinados a aliviar la pobreza y, como repercusión, reducir la inseguridad y la violencia.
fuente: Coface
