
Contexto socioeconómico
06/2010
En 2008, una relativa mejora del ambiente de seguridad y unos ingresos récord del petróleo fomentaron un rebote del crecimiento. En 2009, a pesar de la caída de los precios del petróleo, una tendencia que había empezado a notarse desde finales del cuarto trimestre de 2008, y un resurgimiento de la violencia en algunas regiones, la actividad se frenó de forma muy modesta. Fuera del sector petrolífero, la actividad se vio impulsada por los niveles constantemente elevados del gasto público, animado por los precios más elevados del petróleo a partir de mayo. Sin embargo, la producción petrolífera ha caído desde entonces. En 2010 los precios al alza del petróleo, que sustentarán la inversión pública y el aumento gradual de la capacidad de producción de los hidrocarburos, indican una ligera aceleración del ritmo de crecimiento. Estas previsiones, sin embargo, dependen principalmente de cómo se desarrolla la situación de seguridad, así como de los precios del petróleo, que impactarán en los recursos financieros, la capacidad de reconstrucción y la confianza de los consumidores y los inversores.
La posición relativa a las cuentas externas sigue siendo manejable a pesar del déficit en 2009. La balanza por cuenta corriente debería equilibrarse en 2010, a costa del aumento previsto de los precios del petróleo. Las finanzas del sector público son algo más que una preocupación, puesto que podrían mostrar amplios déficits en 2009 y 2010, considerando la necesidad de proseguir la restauración de infraestructuras y reforzar la seguridad antes de la retirada prevista de las tropas estadounidenses a finales de 2011. Aunque debido al aumento en 2010, los ingresos de las exportaciones de hidrocarburos, que representan la fuente más importante de ingresos del estado, no será suficiente para equilibrar el gasto. La cancelación del 80% de la deuda gubernamental extranjera y los acuerdos de devolución para el saldo acordado por los acreedores significa que los pagos por el servicio de la deuda son modestos. Sin embargo, las necesidades financieras del estado serán considerables y podrían comerse significativamente los activos financieros acumulados durante los últimos años. Por lo tanto, las finanzas del sector público siguen siendo precarias aunque se espera que el FMI siga prestando su apoyo a Irak.
El entorno empresarial sigue siendo difícilmente propicio y podría afectar a la capacidad del país de poder despegar realmente. El ambiente de seguridad ha mejorado desde la caótica situación dominante en 2006 y principios de 2007, aunque se ha observado un resurgimiento de los ataques terroristas desde primavera de 2009 en el período precio a las elecciones parlamentarias previstas para principios de 2010. En este contexto, los inversores siguen sin arriesgar, lo cual está retrasando los esfuerzos de reconstrucción del país. Además, las debilidades institucionales y una administración generalmente ineficaz, vulnerable a las luchas políticas, religiosas y regionales para conseguir la influencia, pudiera afectar los pagos y la recuperación de la deuda.
fuente: Coface
