
Contexto socioeconómico
06/2010
En 2009, la recuperación económica facilitada por la relajación de las tensiones postelectorales se vio obstaculizada por el descenso del turismo, las transferencias de los trabajadores emigrados, y la producción agrícola afectada por la sequía. En 2010, la recuperación gradual de la economía global estimulará el turismo (12% del PIB), las transferencias de los emigrantes (20% de las exportaciones), y las ventas al extranjero de té y productos hortícolas (58% del sector agrícola). Además se espera que el acceso más fácil a la financiación internacional estimule la inversión extranjera directa en infraestructuras. Y el aumento de las precipitaciones probablemente beneficiará la producción agrícola (21% del PIB) y la generación de energía hidroeléctrica, que proporciona el 70% del suministro de energía de Kenia. Se espera que el cable submarino Seacom que entrará en funcionamiento a principios de este año proporcione a Kenia un acceso más rápido y barato a Internet y que de este modo fomente el desarrollo del sector financiero. Si no se produce ningún otro impacto exógeno, la inflación, que subió por encima del 20% en 2008 y 2009 debido al aumento de los precios del os alimentos, probablemente bajará por debajo del 10% en 2010.
Las finanzas del sector público seguirán estando debilitadas por el aumento del gasto en salud y educación implementado sobre todo en el marco de reconciliación nacional. El gobierno ha sido reacio a abandonar los planes de emisión de eurobonos por un valor de 500 millones de euros, aplazados varias veces en el pasado debido a la violencia postelectoral y por la restricción de las condiciones de acceso a la liquidez internacional. Pero dado que las condiciones para la emisión de eurobonos siguen estando envueltas de incertidumbre, el préstamo de 200 millones de euros del FMI concedido en junio en virtud de un servicio para impactos exógenos jugará un papel determinante a la hora de relajar las restricciones financieras que afectan al gobierno. Mientras tanto, se espera que el aumento de los ingresos procedentes del turismo y de los envíos de dinero de los expatriados y el rebote de las importaciones principales permitan un reaprovisionamiento poco más que modesto de las reservas de divisas. En este contexto, se espera que el chelín keniano consiga cierta estabilidad.
Dos años después del inicio del conflicto interétnico que casi sumió a Kenia en una guerra civil tras unas disputadas elecciones a finales de 2007, las tensiones entre el Partido de Unidad Nacional (PNU) del Presidente Mwai Kibaki y el Movimiento Democrático Naranja (Orange Democratic Movement - OMD) del Primer Ministro Raila Odinga se han mantenido palpables. Esto ha hecho peligrar la implementación de reformas, crucial para pacificar el país de forma duradera, especialmente una reforma agrícola destinada a dividir el territorio entre Kalenjins y Kikuyus, una reforma constitucional que debería fijar las normas para compartir el poder ente el gobierno federal y las regiones, y una revisión del sistema electoral. El tribunal internacional encargado de juzgar a los que organizaron la violencia postelectoral en 2007-2008 todavía no se ha constituido. Y el resurgimiento del conflicto interétnico, con la corrupción de fondo, no se puede dejar de lado.
fuente: Coface
