
Contexto socioeconómico
11/2009
El sector no petrolífero fue el motor principal del rápido crecimiento conseguido durante los últimos años, sustentado por unos ingresos petrolíferos que facilitaron las políticas expansionistas del gobierno - inversiones en infraestructuras, subsidios, aumento de los salarios - y estimularon la confianza de los consumidores. El consumo privado también se vio estimulado por la expansión del crédito y la creación de plazas suficientes de funcionarios como para dar trabajo a una elevada proporción de los jóvenes que se incorporan en el mercado laboral. Esta tendencia favorable benefició a toda la economía, especialmente a los servicios sociales y al sector financiero pero también a los sectores inmobiliarios, del transporte y de las telecomunicaciones. Los servicios relacionados con el negocio de reexportaciones a Irak también crecieron.
La crisis financiera iniciada en los Estados Unidos y la ralentización de la economía mundial empezó a afectar al sector no petrolífero en 2008, principalmente a los servicios financieros y al sector inmobiliario como resultado de la crisis crediticia y de la caída de los precios de las acciones. El sector, sin embargo, siguió registrando un fuerte crecimiento, estimado en el 6,5 por ciento, aunque bajó considerablemente desde el 9,5 por ciento del año anterior. El sector petrolífero, mientras tanto, solo pudo conseguir una modesta expansión de alrededor del uno por ciento, limitada considerablemente por la ralentización de la demanda extranjera durante la segunda mitad del año. En general, la economía creció un 4,5 por ciento.
El bajón del mercado petrolífero, con unos precios del barril y una demanda extranjera que bajaron drásticamente desde finales del tercer trimestre de 2008, socavarán el crecimiento en 2009. La inversión de la tendencia empujará al gobierno a ajustar el gasto público como corresponda, lo cual provocará una ralentización de las inversiones y el consumo privado, que además se ha visto afectado por la crisis crediticia y las fuertes pérdidas de la Bolsa. Todos los sectores podrían sufrir, especialmente los servicios financieros, el sector inmobiliario y el transporte.
Algunas instituciones financieras que registraron un rápido crecimiento en préstamos privados durante los últimos años están muy vinculadas al sector inmobiliario y al mercado de valores. La calidad de sus activos y su rentabilidad, pues, podría deteriorarse. Las entidades con una elevada deuda en divisas podrían debilitarse aún más si no fueran capaces de renovar sus préstamos. Pero probablemente el gobierno intervendrá el sistema financiero.
Se espera que la ralentización de la demanda extranjera cause una ligera caída en la producción de hidrocarburos en 2009. Los precios del barril estarán muy por debajo de la media conseguida en 2008. En general, esto probablemente provocará una fuerte caída de los ingresos procedentes de las exportaciones y los ingresos fiscales, con un componente petrolífero que se mantendrá predominante. La balanza del sector público y la balanza por cuenta corriente estarán muy por debajo de los niveles registrados durante los últimos años, pero seguirán mostrando grandes superávits. Aunque sus activos financieros en el extranjero probablemente sufrieron por el derrumbamiento de los mercados, Kuwait parte de una posición financiera sólida y probablemente podrá superar el bajón económico.
fuente: Coface
