
Contexto socioeconómico
07/2010
Tras el fuerte crecimiento registrado en los pasados años, derivado de la demanda interna elevada y del boom inmobiliario (al igual que sus vecinos bálticos), Lithuania sufrió una severa recesión en 2009. Allí, como en la mayoría de países, la explosión de la burbuja inmobiliaria empeoró los efectos de la crisis financiera internacional (sequía de crédito y contracción del comercio), provocando un marcado descenso de las inversiones, del consumo y de las exportaciones. A pesar de que la demanda interna se mantendrá baja, debido a la elevada tasa de desempleo, a la contención de los salarios y al difícil acceso al crédito, se espera que la economía retome su dinamismo en 2010, apoyada en el crecimiento de las exportaciones, la reconstrucción de stocks y una mayor absorción de fondos de la UE. Las ventas al exterior han dado un primer impulso a la recuperación, con sectores como el de bienes de capital, el transporte, la farmacéutica y el de productos petroleros que han repuntado fuertemente. La deflación y los ajustes salariales han ayudado a restablecer parte de la competitividad perdida en los años anteriores.
El colapso de la demanda interna contribuyó a una marcada reducción de las importaciones y a la emergencia de un excedente en la balanza de pagos. En 2010, incluso si se produce un aumento de las importaciones de energía, como resultado del cierre de la planta nuclear de Ignalina a finales del 2009, las cuentas externas se mantendrán en un ligero superávit. Desde finales del 2009 se han realizado ajustes fiscales draconianos para poner freno al deterioro de las finanzas del sector público asociado al empeoramiento de las condiciones económicas y a las políticas expansionistas que se aplicaron antes de las elecciones legislativas de octubre del 2008. Estas medidas estaban destinadas a fortalecer la credibilidad del rígido sistema de cambio lituano (currency board) y a facilitar el acceso del gobierno a los mercados de crédito. En este contexto, resultó innecesario acudir a la ayuda del FMI. A pesar de ello, como resultado del incremento del déficit y de la contracción de la actividad económica, la carga de la deuda (muy limitada hasta el 2008 con un 15,6% del PIB) se dobló. Se requieren más medidas para situar el déficit por debajo del 3% del PIB en 2012 con el objetivo de cumplir con los criterios que permiten acceder a la zona euro.
La coalición en el poder perdió su mayoría en el parlamento tras la fuga de algunos de sus diputados. A pesar de ello, debería ser capaz de conseguir el apoyo de algunos miembros de la oposición. Una hipotética nueva coalición debería seguir dominada por el centro-derecha, y por lo tanto, es previsible que se mantengan las políticas actuales. En cualquier caso, podría complicarse el desarrollo de ciertas medidas, especialmente en temas sociales.
fuente: Coface
