
Contexto socioeconómico
03/2010
Malasia se ha visto considerablemente afectada por la crisis debido a la caída de las exportaciones, que representan más del 110% del PIB, con unas ventas exteriores de electrónica que están bajando en términos de volumen y unas materias primas (estaño, caucho, aceite de palma, aceite de hidrocarburo) que están bajando en términos de valor. Y las inversiones privadas han bajado puesto que las compañías aplazaron sus proyectos. El consumo doméstico, que representa el 50% del PIB, sufrió por la caída de la renta disponible y por el aumento del desempleo.
En este contexto, se implementó un plan de estímulo que representa el 10% del PIB y una política monetaria expansionista. En 2010, el crecimiento podría rebotar estimulado por un repunte de la demanda doméstica y una recuperación de las exportaciones. Así pues, se espera que las inversiones se recuperen gradualmente gracias a las garantías de préstamos concedidas por el gobierno y al aumento del gasto en infraestructuras exigido en el plan de estímulo, mientras que el consumo se verá estimulado por el crecimiento de los ingresos. Se espera que gradualmente se recuperen las exportaciones de productos electrónicos, servicios (servicios financieros, seguros, turismo) y de materias primas (puesto que Malasia es el exportador neto de petróleo más importante de Asia y el segundo exportador más importante del mundo de aceite de palma por detrás de Indonesia). Se espera, pues, que los registros de control de pago Coface reflejen un comportamiento de pago corporativo satisfactorio. Pero la falta de transparencia de los datos financieros sigue siendo un punto débil, incluso aunque el cobro de las reclamaciones sea efectivo.
La situación financiera del sector público se deterioró en 2009. El déficit fiscal se amplió durante la implementación del plan de estímulo, con el descenso de los ingresos vinculado al sector del petróleo y del gas, y la ralentización económica. Y probablemente seguirá siendo importante en 2010 debido a la continuación de la política fiscal expansionista.
Mientras tanto, el superávit de la balanza por cuenta corriente creció en 2009, y las importaciones se contrajeron más rápidamente que las exportaciones. La fuerte contracción de las importaciones es atribuible a la pérdida de dinamismo de la demanda doméstica y al descenso de las importaciones de productos intermedios utilizados en la industria electrónica orientada a las exportaciones. Es el resultado del desarrollo del comercio intra-regional y de la especialización vertical en el Sureste asiático. El superávit de la balanza por cuenta corriente probablemente se encogerá ligeramente en 2010 como resultado de la recuperación más significativa de las importaciones respecto a las exportaciones. La situación financiera, sin embargo, probablemente se mantendrá fuerte, y el superávit de la balanza por cuenta corriente seguirá siendo amplio.
Además, Malasia se ha visto relativamente menos afectada que otros países asiáticos emergentes por la evasión de capital volátil tras la quiebra de Lehman Brothers. Y gracias a sus amplias reservas de divisas, el país ha demostrado tener una buena capacidad de soportar una evasión repentina de capitales.
El sector bancario se ha mantenido bien capitalizado y con suficiente liquidez, con una deuda externa relativamente limitada y un índice bajo de préstamos no productivos.
La coalición gubernamental, el Barisan National, ostenta una mayoría simple desde las elecciones legislativas de marzo de 2008, lo cual le permite realizar una toma de decisiones efectiva y adoptar reformas. Sin embargo, perdió la mayoría de dos tercios de la cámara y por tanto ya no puede modificar la Constitución. Además, las elecciones locales estuvieron marcadas por la pérdida del control de cinco de los trece estados de la federación. El Primer Ministro Najib Razak tendrá que lidiar con el aumento de los partidos de la oposición - y su líder Anwar Ibrahim - que han ido ganando popularidad en un contexto de ralentización económica y malestar social.
fuente: Coface
