
Contexto socioeconómico
11/2009
La economía creció en 2008 impulsada por el aumento de los precios del oro y el algodón. Probablemente en 2009 el crecimiento se beneficiará de la ampliación de la red de telecomunicaciones y el inicio de la producción de nuevas minas de oro, un metal precioso que probablemente seguirá siendo un recurso seguro en un contexto internacional complicado. A pesar del aumento de los precios concedido por el gobierno para los productores de algodón, el nivel de producción de algodón podría reducirse debido al aumento de los precios de los fertilizantes y el éxito creciente del cultivo de cereales. Con un índice de pobreza del 70 por ciento, el crecimiento del PIB se mantendrá limitado debido a la inadecuada red de transporte y energía. La política de aumento de la producción del arroz hizo posible mantener el control de la presión al alza sobre los precios en 2008. En 2009, si la cosecha es buena, probablemente la inflación bajará al tres por ciento.
Aunque se han visto afectadas por una base fiscal estrecha, las finanzas del sector público probablemente se beneficiarán en 2009 del descenso de los precios de las materias primas y la finalización de las privatizaciones en los sectores del algodón y las telecomunicaciones. Las cuentas corrientes, que han sufrido los elevados costes del transporte y la repatriación de beneficios, podrían beneficiarse en 2009 del descenso de los precios del petróleo y de la depreciación del franco CFA, favorable para las exportaciones de algodón. La ayuda pública internacional seguirá cubriendo una elevada proporción de las necesidades financieras. Y se espera que la creciente entrada de inversiones extranjeras directas en el sector del oro permita que Mali siga acumulando amplias reservas de divisas, reforzando una posición externa que ha mejorado considerablemente gracias al alivio de la deuda concedido en virtud de los programas HIPC y MDRI.
A pesar del acuerdo de paz firmado en julio de 2008, la situación de seguridad en el norte del país sigue siendo un motivo de preocupación. Con un gobierno que ya tiene dificultades para seguir negociando con los diferentes movimientos rebeldes Touareg armados, ahora debe enfrentarse a la presencia de pequeños grupos radicales islamistas. Sin embargo, se espera que Mali se beneficie de la estabilización de la situación en Costa de Marfil, el país vecino, y que sigan avanzando las reformas bajo los auspicios de los socios financieros multilaterales.
fuente: Coface
