
Contexto socioeconómico
09/2010
Omán se vio afectado por la crisis global que golpeó a los mercados financieros en 2008, debido a las retiradas de capital y a la reducción de los ingresos petroleros. A pesar de ello, la economía respondió relativamente bien. Las inversiones realizadas en los años anteriores para restablecer la capacidad productiva petrolera han dado sus frutos y en 2009 la producción se incrementó en un 6%. Contrariamente, la producción de gas se ha estancado.
A pesar de haberse beneficiado del mantenimiento de las inversiones y del incremento del gasto público, los sectores no petroleros han visto disminuir su actividad de forma significativa. Los servicios fueron los mayores afectados por la crisis, especialmente el transporte, los servicios financieros, el comercio al detalle y en menor grado el turismo. Se restringieron marcadamente los prestamos a los individuos privados, mientras que los destinados a las empresas privadas también se vieron reducidos. La construcción se mantuvo fuerte gracias a los proyectos en la industria y el sector turístico. La crisis no causó cancelaciones o suspensiones significativas en los proyectos en marcha. El sector manufacturero se benefició de la puesta en marcha de fábricas de producción de aluminio y de productos petroquímicos.
En 2010 el crecimiento del conjunto de la economía se acelerará. El sector de los hidrocarburos se beneficiará de un incremento de la capacidad productiva de petróleo y de gas. A parte del petróleo, la producción añadida que supondrán las nuevas instalaciones industriales fortalecerá al sector manufacturero. A pesar de las incertidumbres que suponen las tensiones geopolíticas regionales y las incógnitas sobre la sucesión del sultán, el clima empresarial ha sido bueno y se ha visto favorecido por las políticas activas de diversificación económica.
A pesar del incremento en la capacidad productiva de petróleo, el colapso de los precios de los hidrocarburos en 2009 redujo significativamente los ingresos petroleros, fuente principal de las cuentas fiscal y externa. Las exportaciones no petroleras han aumentado de forma gradual, en paralelo a la expansión del sector manufacturero, y ahora representan un tercio de las exportaciones de bienes. Contrariamente a lo sucedido en otros países de la región, que han visto reducidas sus importaciones, Omán ha aumentado ligeramente sus compras al exterior, reflejando la actividad de sus proyectos en marcha. Por ello el superávit comercial se ha reducido a más de la mitad del nivel registrado en 2008, provocando la emergencia de un amplio déficit en la balanza por cuenta corriente, indicador en el que Omán había registrado superávit en los diez años anteriores. En 2010 el incrementos de los precios y los volúmenes de las exportaciones permitirán reducir el déficit por cuenta corriente. Se espera que el capital extranjero, que gradualmente va retornando al país, sea suficiente para cubrir parcialmente los déficit, mientras que la balanza está cubierta con la financiación de deuda extranjera. A pesar de que la deuda extranjera ha ido aumentando, se espera que la carga que representa se vea mitigada por el crecimiento de la economía. Se considera que las reservas de divisas extranjeras de Omán y los recursos financieros que gestiona el fondo nacional de reservas permitirían al país suavizar los efectos de posibles sacudidas externas.
Gracias a la tradicional prudencia fiscal del país el déficit se ha mantenido limitado a pesar de la aceleración del gasto en inversión realizado en 2009 para promover la economía. Se espera que el sector público vuelva a registrar superávit en 2010 gracias a la aceleración de los ingresos derivados del crecimiento de la economía y particularmente gracias al aumento de los ingresos petroleros.
fuente: Coface
