
Contexto socioeconómico
11/2009
La toma de posesión a mediados de agosto de 2008 del nuevo Presidente, el ex-obispo Fernando Lugo, líder de la coalición de centro-izquierda Alianza Patriótica para el Cambio, acabó con más de 60 años de hegemonía del Partido Colorado. A pesar de las opciones políticas más sociales y nacionalistas del nuevo Presidente, es poco probable que la prudente política económica seguida hasta ahora sufra cambios importantes bajo los auspicios del Ministro de Finanzas, el economista liberal Dionisio Borda. Además, con la heterogénea composición de la coalición parlamentaria del Presidente, que limita su espacio de maniobra, Fernando Lugo tendrá que afrontar muchos retos, especialmente una reforma agraria, con el riesgo de provocar tensiones sociales.
El crecimiento económico se contraerá en 2009 como resultado de la ralentización económica mundial, especialmente en Brasil y Argentina, los dos socios comerciales principales de Perú, y por la caída de los precios de las materias primas, que afectará al rendimiento del extenso sector agrario del país. El consumo doméstico, además, sufrirá los efectos de estas tendencias desfavorables, especialmente el aumento del desempleo, la restricción del crédito, y la caída de las transferencias de los emigrantes que residen en Estados Unidos, España y Argentina. Sin embargo, la caída de los precios del petróleo provocará que la inflación baje.
Es probable que las exportaciones de productos agrícolas se debiliten como resultado de la caída de la demanda externa – especialmente de Brasil, Estados Unidos y China – y la bajada de los precios mundiales. El descenso del coste de las importaciones de petróleo, sin embargo, permitirá estabilizar la dimensión del déficit comercial. La ralentización de las transferencias de expatriados y de las ventas de la energía hidroeléctrica generada por las presas de Itaipu y Yacireta contribuirán a deteriorar la balanza por cuenta corriente. Las entradas de inversiones extranjeras directas probablemente solo cubrirán una parte de las necesidades financieras. En este contexto desfavorable, las reservas de divisas sin duda bajarán y los ratios de endeudamiento público y externo aumentarán ligeramente.
fuente: Coface
