
Contexto socioeconómico
11/2010
La recuperación post-crisis ha sido sólida pero no espectacular, y se espera que el crecimiento en los próximos años, previsto entre el 4 y el 4,5%, aumente el dinamismo para acercar en 2012 el nivel de producción a la capacidad productiva de la economía. La inflación se ha visto presionada al alza por los incrementos de los precios alimenticios, pero las presiones estructurales deberían mantenerse controladas. Se prevé que el superávit de la balanza por cuenta corriente se reduzca a la mitad entre 2010 y 2012 a medida que el crecimiento del volumen de las importaciones sea significativamente mayor al de las exportaciones. Se espera que los recortes del gasto público permitan reducir el déficit hasta cerca del 0% en 2012, con unos niveles de deuda pública que se mantienen bajos. Aunque necesario, el recorte previsto en el gasto público frenará el crecimiento de la demanda doméstica.
Mientras que la subida de los precios de los alimentos, derivada de los efectos de las condiciones climáticas extremas durante el verano, no vaya a más, se podrá mantener una política monetaria acomodaticia hasta que se haya conseguido reducir algo más el desequilibrio entre producción y capacidad productiva. A medida que los efectos de la recesión y la desaceleración económica desaparezcan, se debería restablecer la prioridad en las reformas estructurales destinadas a incrementar los ratios de crecimiento potencial. A dicho efecto, la consolidación fiscal debería centrarse en la eliminación de los subsidios aplicados en el contexto de las medidas anti-crisis.
fuente: OCDE-OECD
