
Contexto socioeconómico
02/2010
Tras un período de fuerte expansión alimentado por el crecimiento de los sueldos y el crédito, se espera que la economía se debilite considerablemente en una situación de escasez de financiación extranjera y de deterioro de las condiciones económicas mundiales. El repunte de los tipos de interés nacionales y el nivel de inflación aún elevado tenderá a socavar la demanda doméstica. Según los registros Coface, los impagos de las compañías serbias son relativamente escasos. Se espera que los sectores agroquímicos, de tecnologías de la información y de electrónica afronten la ralentización más efectivamente que la construcción y dos sectores ya debilitados como son la industria pesada y el textil.
El crecimiento económico sigue reposando sobre unos cimientos estructuralmente débiles. La expansión de los déficits externos aparentemente no ha contribuido a financiar el boom de las inversiones privadas para mejorar la capacidad de suministro doméstico y reforzar las exportaciones. El sector productivo sigue viéndose perjudicado por los lentos e irregulares progresos de las privatizaciones y un entorno empresarial complicado, a pesar de los esfuerzos por establecer un marco propicio para las inversiones.
A pesar de una fuerte reducción de la deuda gubernamental en los últimos años como resultado del alivio de la deuda y las devoluciones anticipadas, la laxitud fiscal aparente desde 2006 ha sido un motivo de preocupación para el FMI, con quien Serbia acaba de llegar a un acuerdo (noviembre de 2008). El Fondo ha recomendado con insistencia que el gobierno reduzca el gasto público.
El dinar sufrió una fuerte presión en octubre de 2008, forzando al banco central a intervenir repetidamente en el mercado de divisas y a subir su tipo de interés básico. La moneda, sin embargo, ha seguido estando muy débil, y Serbia sigue dependiendo excesivamente del capital extranjero para cubrir sus amplias necesidades de financiación externa. Y el crecimiento de estas necesidades ya no se ve compensado por los aumentos acordes en inversión extranjera directa justo cuando la financiación bancaria internacional es cada vez más escasa en el contexto de la crisis financiera internacional. El impacto de una crisis de tipos de interés tendría efectos brutales, dado que la deuda doméstica ya está muy “euro-izada” y las compañías han aumentado considerablemente su endeudamiento en el extranjero. La rápida expansión del crédito y el alcance de los préstamos denominados en divisas constituyen otras causas de vulnerabilidad para un sistema bancario que, aún así, está razonablemente bien capitalizado.
La victoria de la coalición proeuropea en las elecciones parlamentarias de mayo de 2008 allanaron el camino para un acercamiento a la Unión Europea, sellado mediante la conclusión de un Acuerdo de estabilización y asociación. Ni el pueblo serbio ni los dirigentes gubernamentales parecen estar dispuestos a sacrificar una oportunidad de abrir la economía y normalizar las relaciones internacionales del país por las intransigencias con la cuestión de Kosovo, que proclamó su independencia en febrero de 2008.
fuente: Coface
