
Contexto socioeconómico
02/2010
La restauración de la capacidad productiva permitió que en 2008 Siria pusiera freno al rápido descenso del sector petrolífero, que ha socavado el crecimiento económico. La economía no petrolífera registró buenos resultados durante los últimos años, sustentada por las inversiones extranjeras, sobre todo los petrodólares de los países de la región. Las transferencias procedentes de la diáspora y la entrada de refugiados iraquíes estimularon el consumo privado, con un gasto doméstico que sin embargo en 2008 se vio afectado por el aumento de los precios de las materias primas básicas y las reducciones de los subsidios. La tendencia económica esencialmente favorable en general benefició a una serie de sectores que incluyen la vivienda, la construcción, los transportes, el turismo y el comercio.
En 2009 la economía no se escapará de las consecuencias de la crisis mundial propagada a través de la demanda extranjera, siendo el mercado petrolífero la primera víctima a nivel regional. El bajón económico y las condiciones crediticias más estrictas en los mercados extranjeros tendrán un impacto negativo sobre las inversiones de los países del Golfo y sobre las inversiones del sector público, penalizadas por un necesario ajuste del gasto fiscal. El desarrollo inmobiliario y la modernización de las infraestructuras podría frenarse. El consumo doméstico seguirá registrando una inflación elevada, y las reducciones de los subsidios podrían compensar los efectos positivos de la bajada de los precios del combustible y los alimentos básicos. Las transferencias procedentes de la diáspora podrían descender dada la situación de caída prácticamente mundial de los ingresos y de los mercados bursátiles como resultado de la crisis. El turismo también podría verse afectado por la caída de los ingresos. Sin embargo, la agricultura, afectada por la sequía de 2008, podría rebotar en 2009.
El gobierno ha iniciado algunas reformas para mejorar un entorno empresarial que aún tiene algunas deficiencias (transparencia corporativa limitada, burocracia engorrosa) y puede ser responsable del retraso en los pagos y dificultades en el cobro de deudas.
En ausencia de unos recursos diversificados, el agotamiento de las reservas petrolíferas ha provocado un déficit gemelo a pesar de mantenerse bajo control en los últimos años gracias a la subida de los precios del barril. Con un precio medio del barril en 2009 que se encuentra muy por debajo de los niveles alcanzados en 2008, los ingresos fiscales caerán pero el petróleo seguirá generando más del 60 por ciento del total recaudado. La implementación de un sistema de IVA se ha vuelto a aplazar. La ampliación del déficit del sector público probablemente se verá limitada por la reducción de los subsidios (con la subida de los precios domésticos y el descenso de los precios mundiales de los productos subvencionados) y la ralentización de las inversiones.
Aunque la caída del precio del petróleo también agravará el déficit por cuenta corriente, el efecto será moderado dado que las importaciones y exportaciones de hidrocarburos del país son prácticamente equivalentes. Las reducciones de los subsidios del combustible ya han tenido un impacto positivo sobre el consumo doméstico, que ha tendido a reducir los residuos y el contrabando, lo cual probablemente mantendrá bajas las importaciones. Con una deuda extranjera en niveles moderados, se espera que las necesidades de financiación se mantengan limitadas. Sin embargo, un descenso considerable de las inversiones extranjeras directas podría afectar la liquidez y socavar el tipo de cambio.
fuente: Coface
