
Contexto socioeconómico
03/2010
Se espera que el crecimiento del PIB coja impulso en 2010 tras frenarse bruscamente en 2009 a causa de la crisis económica mundial, aunque consiguió mantenerse en positivo gracias a la construcción de una nueva fábrica de pasta de madera. La economía se sustentará gracias al consumo doméstico, estimulado por los aumentos de los salarios y la inversión privada. La economía también se beneficiará de una mejora de la productividad y de un entorno internacional algo más alcista.
A pesar de la política monetaria restrictiva, probablemente la inflación persistirá (alrededor del 7%) debido a la presión ejercida por la demanda doméstica, la subida de los precios mundiales de las materias primas, y la ligera depreciación del tipo de cambio.
Después de las medidas de estímulo fiscal adoptadas en 2009, justificadas por la necesidad de amortiguar los efectos de la crisis, el gobierno liderado por el nuevo presidente, José Mújica, deberá volver a una política fiscal prudente destinada a reducir la carga de la deuda pública (60% del PIB, principalmente en dólares). Así pues, en el futuro podría adoptarse una norma de equilibrio presupuestario obligatorio. Mientras tanto, se espera que la recuperación económica permita que sea más fácil cumplir las promesas electorales respecto al gasto social (educación, salud) y el apoyo a las pequeñas y medianas empresas a través de incentivos fiscales y microcréditos.
El sector bancario salió indemne de la crisis financiera mundial gracias a su relativa solidez, su exposición marginal a los activos tóxicos de los países industrializados, y a un sector privado con poca deuda.
Tras un 2009 marcado por el descenso de la demanda externa, agravado por la sequía que afectó a la agricultura y la cría de ganado, las exportaciones se beneficiarán de la subida de los precios mundiales de los productos agrícolas y las necesidades en aumento de los socios comerciales principales – Brasil, Estados Unidos y Argentina –, y también se beneficiarán del crecimiento de las ventas de celulosa y pasta de madera. Pero las importaciones aumentarán aún más debido sobre todo al aumento de los precios del petróleo, y el país seguirá dependiendo de las compras de hidrocarburos (una cuarta parte del total de importaciones). La balanza de servicios probablemente se beneficiará del crecimiento del turismo, pero la balanza de ingresos se verá afectada por la repatriación de dividendos de las compañías extranjeras. Estas tendencias solamente serán suficientes para compensar parcialmente el deterioro de la balanza comercial y, en general, se espera que el déficit por cuenta corriente crezca.
Sin embargo, se espera que las entradas de inversiones extranjeras directas cubran una gran parte de este déficit. Y Uruguay puede financiar el resto bajo condiciones favorables en mercados financieros internacionales tal y como demuestra la primera emisión de deuda pública desde 2005, emitida por Uruguay a finales de 2009 y suscrita con exceso cinco veces.
El nuevo presidente, José Mújica, que asume el cargo en marzo de 2010, pertenece al Frente Amplio, el mismo partido de centro-izquierda que el del presidente popular saliente, Tabare Vázquez. Apoyado por una pequeña mayoría parlamentaria resultante de las elecciones celebradas a finales de 2009 y enfrentado a la tarea de reconciliar las alas pragmáticas y radicales de la coalición gubernamental, se espera que José Mújica siga esencialmente la misma política económica y social moderada que su predecesor.
fuente: Coface
