
Contexto socioeconómico
11/2009
El crecimiento económico llegó al ocho por ciento en 2008, impulsado por las exportaciones y con unos precios de oro y algodón en niveles elevados. Pero se espera que la economía se frene en 2009, en una situación de bajada de los precios de las materias primas. El crecimiento del PIB, sin embargo, se mantendrá en niveles satisfactorios, dado que los precios de las exportaciones de gas natural probablemente aumentarán drásticamente gracias a un acuerdo con Rusia. Este dinamismo ha estimulado las inversiones y el crecimiento del consumo doméstico. Aunque la caída de los precios de los alimentos y la energía importada ha tenido un efecto moderador sobre la inflación, la entrada de divisas provocada por las exportaciones y las transferencias de los expatriados ha hinchado la masa monetaria y ha mantenido un crecimiento de los precios de dos dígitos.
Las importantes deficiencias del entorno empresarial han afectado al desarrollo del sector privado. Con un estado que es propietario de las grandes compañías y de la tierra, el gobierno ha ayudado poco a modernizar el aparato productivo. La política proteccionista que fomenta la sustitución de las importaciones por la demanda doméstica ha frenado las inversiones.
Con una intermediación financiera relativamente infradesarrollada en Uzbekistán, el país saca poco provecho de sus extensos superávits externos. La liberalización de los bancos, propiedad del estado, ha demostrado ser una tarea difícil de cumplir. A pesar del crecimiento de los sectores del automóvil y los productos químicos, la economía seguirá dependiendo durante mucho tiempo de las exportaciones de materias primas.
A pesar de la reelección en diciembre de 2007 del Presidente Islom Karimov, que ocupa el cargo desde la independencia en 1991, persisten importantes incertidumbres políticas. La oposición podría radicalizarse como reacción a la falta de espacio de maniobra que permite el gobierno. Una pobreza endémica, un poder centralizado y la falta de sucesor podrían ser fuentes de inestabilidad.
Aunque depende de los países vecinos para el agua, las relaciones de Uzbekistán con ellos a menudo han sido difíciles. Y para sus exportaciones de gas, Uzbekistán sigue dependiendo de Rusia.
fuente: Coface
